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Generación X

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En los años noventa aparecen algunos autores que destacan en su modo de escribir; Chuck Palahniuk, Irvine Welsh, Douglas Coupland o Ray Loriga son un estandarte en la escritura de los últimos tiempos. Las historias no son tan ficticias, los personajes son reales, fríen hamburguesas en Mc.Donalds, hacen fotocopias o cambian de trabajo cada cinco meses. Reflejan al joven de los últimos tiempos, con pocas expectativas de empleo fijo y unas ganas irrefrenables de conocer mucho en muy poco tiempo. En El Club de lucha, el autor describe una sociedad que se autoengaña a sí misma, cree ser feliz pero nunca alcanza el zenit de la realización personal, el protagonista crea un alter ego que necesita huir de esta situación y necesita aniquilarla. La destrucción implica renovación, abandónalo todo y vuelve a empezar. En realidad nos recuerda un poco a una de las bases del cristianismo.

En Trainspotting se huye de la realidad a través de las drogas. La realidad es demasiado absurda para tenerla en cuenta y los personajes se nutren de un escenario enrarecido por el humo de los pubs, la heroína, el delito y las discusiones sobre fútbol. Ray Loriga nos muestra a su manera un mundo muy particular a través de unos personajes prostituidos por ellos mismos, con los valores que la televisión les aporta… Estos autores se caracterizan por una madurez en sus historias que en pocas ocasiones se había mostrado. El reflejo de la sociedad y sus valores tal y como son, pero escrito con una frescura que hace reflexionar al lector a la par que le divierte.

libros

Douglas Coupland fue el padre de esta generación con su aclamado Generación X, donde sus personajes, todos treintañeros, parecen tener el síndrome de Peter Pan ya que no quieren enfrentarse con una realidad tan dura y absurda a su vez. Pero en su libro El ladrón de chicles, aparece un enfoque distinto con la aparición de uno de sus personajes, una veinteañera que no se conforma con trabajos fáciles y amantes basura; necesita ver la luz en el túnel de su oscura realidad. Con esto, el autor ve más allá del universo que empezó a crear a partir de su primera novela.

Todos estos autores han servido de referente para toda una generación de novelistas jóvenes como Agustín Fernández-Mallo o Ricardo Menéndez Salmón donde se nota la influencia del hastío de los noventa. A partir de aquí nace la generación Nocilla. Influenciada por su antecesora, la generación X se nutre de la fragmentación, la interdisciplinariedad y la saturación del consumo en la cultura pop.

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Generación Nocilla

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La generación nocilla nace a raíz de la influencia de la generación X. Chuck Palahniuk o Irvine Welsh influenciaron a algunos escritores españoles como Agustín Fernandez Mallo o Jorge Carrión aun impuesto el rechazo de este apelativo en sus obras, estos no tienen mas remedio que incluirse en este genero literario. El nombre de generación nocilla viene impuesto a raíz de la novela Nocilla Dream de Agustín Fernández Mallo, donde es reunen los escritos que conforman la estructura fundamental de una novela de esta generación. La receta para crear una novela nocilla es reunir varios textos cortos pero que tengan un o varios elementos en común, narrar en un estilo conciso, usando las palabras justas y sin agregar florituras o palabras vacías. Lo importante es el mensaje y como se dice.

La generación nocilla nace a través de varios libros de escritores españoles que no pasan de los cuarenta y pocos. Eloy Fernández Porta nos relata esta realidad literaria desde su ensayo AfterPop, donde nos cuenta la influencia de los mas media en la sociedad imperante, sintiéndose el individuo una víctima de campañas publicitarias o estrategias de marketing. Otros escritores de esta generación expresan su repudio ante este calificativo señalando a los autores que realmente han tenido una influencia directa en los libros escritos por la anteriormente citada generación X.

pop

Algunos autores de esta nueva generación sienten que sus obras son marginadas por su condición de nuevos autores y discrepan en la ferviente insistencia por parte del publico de leer solo a grandes escritores como García Marquez. La genialidad también puede residir en un autor joven, aunque este carezca de la suficiente experiencia para escribir grandes obras literarias. La importancia del concepto, la chispa en un cuento corto o la belleza de la palabra expresada en un poema también forma parte de la creatividad de un autor joven.

De ahí, la genialidad de una generación que muy probablemente, sea la progenitora de otra igual o más interesante que su predecesora.