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El hombre y sus ídolos

idolo

¿Se han sustituido las religiones por las distracciones? ¿O es tan solo un cambio en los iconos que adorar? En las religiones antiguas, como la romana, las creencias del hombre se aposentaban en la cantidad de sacrificios que cometían ante una representación creada por el hombre. La religión cristiana también ofrecía culto en contadas ocasiones mediante el sacrificio humano, como el que pidió Dios a Abraham, mediante la muerte de su hijo Isaac en lo alto de un monte o los sacrificios que realizaron ante los dioses Escandinavos o Cartagineses. La adoración de objetos y/o personas siempre ha sido una vía de escape para el hombre hacia lo que es su realidad.

Se han adorado figuras talladas en madera o piedra, héroes reales, deportistas, personajes de novela o cómic, músicos, artistas,… porque en la actualidad, ante la incesante y cada vez más, desconfianza ante las religiones y sus máximos representantes, ha surgido un aumento del culto al futbolista, al personaje de tebeo que realiza actos heroicos o al personaje mediático cuyas acciones se confunden con la nada. Se venden todo tipo de artículos de adoración de plástico o plomo representando al héroe que mediante sus actos de exhibición remueve las emociones y saca lo mejor y lo peor del ser humano. Se rinde culto en las gradas, como en los circos romanos, y el hombre necesita tener referentes para poder autosugestionarse y llenar un hueco irreemplazable por el rezo o la adoración a un Dios inexistente, inequívocamente intangible. El hombre es y será un ser que imita, que adora, que necesita referentes para convencerse cada vez mas que es un ganador o al menos que, sus semejantes lo son, para poder seguir creyendo en su género; la raza humana.

pipol

En los últimos tiempos, se cree menos en los valores y más en las riquezas de uno o de otro. No importa el método, solo se observa el resultado. El género humano necesita sentirse especial y para ello necesita reflejarse en el espejo más bonito y más caro para verse mejor. Los cultos a deidades, los sacrificios, son algo demasiado responsable para una raza que necesita sentirse amenazada para cumplir los designios de un dios. Si algo o alguien necesita sentir el castigo por la desobediencia de sus obligaciones, no es merecedora de esas obligaciones que le han sido otorgadas. Los sacrificios aún existen para escarmentar en algunas culturas; lapidaciones, ahorcamientos, fusilamientos, inyecciones letales, son palabras de uso en nuestra cultura por muy civilizada que pueda estar considerada. La raza humana se halla en su plena adolescencia. El hombre necesita adorar sus buenas obras, sus pensamientos más acertados, para poder madurar, pensar por sí misma y salir de esta pubertad en la cual se halla atrapada.

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El hombre y sus ídolos
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El hombre necesita adorar sus buenas obras, sus pensamientos más acertados, para poder madurar, pensar por sí misma y salir de esta pubertad en la cual se halla atrapada.
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